sábado, 3 de septiembre de 2016

Mi primer amor

"Hay tres cosas que no deberían olvidarse nunca:
montar en bicicleta
nadar
y el primer amor"
Irene X
El amor está sobrevalorado,
ni es tan bonito,
ni duele tan poco.

Y es jodido porque
nos pasamos nuestra existencia buscando un gesto de cariño 
donde sostener nuestro naufragio.
Cuando es simplemente eso, un gesto;
por compromiso, educación o incluso, pena.

Una vez mi reflejo me dio un abrazo de esos que saben a despedida,
a pesar de que ni yo, ni ella se iba.


Y ahora, dos años más tarde entiendo el por qué.
Me estaba despidiendo yo, de mi.
Le estaba diciendo adiós a todas mis inseguridades.
Adiós a seguir sometiendo mi autoestima a lo que unos numeritos marquen.
Adiós a intentar seguir los disparados canones de belleza.
Adiós a verme fea simplemente porque no llevo maquillaje.
Adiós a tener miedo de mostrarme al mundo tal y como soy.
Adiós a los filtros.

Hola, felicidad.

Y si yo he podido,
¿Por qué no ibas a poder tú?
Sé feliz, te lo mereces.

-Anael

jueves, 4 de agosto de 2016

Hogar

Todo empezó con un: baja y haz amigos
y esa, con diferencia
ha sido la mejor orden que me ha dado mi madre.
Hará diez años desde que una niña con su timidez por bandera
bajó y no,
no hizo amigos,
tuvo la suerte de encontrar un hogar
formado por personas,
sin necesidad de cuatro paredes y un techo
para que sean refugio.
Le he encontrado el sentido a que la palabra amistad vaya seguida de la palabra fidelidad.
Que si algo no se consigue es porque realmente no has luchado por ello,
y que no importan los cientos de kilómetros que nos separen,
que a pesar del año de diferencia entre tantos abrazos y risas,
parecerá un simple fin de semana de marzo.
que a pesar de todos los baches que nos encontremos por el camino,
seguiremos andando de la mano.
Vosotros le habéis dado significado a las 9 letras que conforman la palabra felicidad.
Y que la cala,
haya sido la vía de escape de toda soledad,
la razón por la que confío más en las casualidades que en el dichoso destino.
Y vosotros,
que sois la luz al final de todo túnel,
venís con vuestro habitual destello fantasma para deslumbrar todos mis miedos.
Siendo así,
la estrella que más ilumina la luna
en mis noches más oscuras.
Gracias, por ser tierra, mar y aire.
Porque como todo final de una historia,
empieza con un nuevo capítulo.
Nos vemos pronto.


-Anael

domingo, 3 de julio de 2016

Carta de auxilio II

Estoy cansada.
Estoy cansada de salir a la calle y que no sea más que
dos tetas
y un culo
que puedan piropear los chicos al verme pasar.
Estoy cansada de no poder hacer algo yo sola, porque claro,
las señoritas no hacen esfuerzos.
Estoy cansada de escuchar comentarios machistas cada vez que se me ocurre ponerme pantalón corto.
Estoy cansada de llevar ropa provocativa y que sea mi culpa si los hombres no pueden controlar sus palabras.
Estoy cansada de escuchar números representando a mujeres
muertas
a manos del machismo.
Estoy cansada de que importe más la copa del sujetador que la copa del cerebro.
Estoy cansada de ser la chica perfecta,
90, 60, 90.
Estoy cansada de no poder
ni saber pegar, porque soy yo, claro, una chica.
Estoy cansada de ser la débil, la pequeñita.
Estoy cansada de jugar con las Barbies y de que se sorprendan cuando digo que me gustan las motos.
Estoy cansada de haber nacido con el órgano reproductor débil.
Estoy cansada de vivir en esta sociedad machista, cuando no hay nada que diga con más orgullo que:
Soy mujer.
-Anael

domingo, 26 de junio de 2016

Carta de auxilio I

Nos quieren formar como esclavos
sin opinión ni principios propios.
Nos quieren dóciles,
nos quieren callados,
nos quieren sumisos.
No, no nos quieren.
No nos quieren porque nosotros
tenemos la suficiente capacidad mental,
como para elegir,
como para salir a la calle,
como para gritar,
que no,
que no nos gusta,
que no nos gusta que nos roben,
que nos desahucien,
que nos prometan cosas,
y hagan justamente lo contrario.
Que vendan armas a países en guerra,
que no acepten,
que todos somos humanos,
que tenemos el mismo derecho
que los del otro lado del mediterráneo
a dormir sin miedo a ser bombardeados,
a comer un escaso trozo de pan al día,
a tener una infancia feliz.
Nos quieren formar como esclavos,
pero nosotros,
tenemos opiniones y principios propios.
-Anael

lunes, 6 de junio de 2016

Perdida

Perdería los autobuses, trenes o aviones
que hicieran falta
por asegurarme una vida perdida en tus ojos.
Me enfrentaría a todos mis miedos
donde el olvido luche con un perro para ganarle
el pulso
a la muerte,
unicamente para
asegurarme una vida perdida en tus hoyuelos.
Me congelaría en el polo norte
para enseñarles a los esquimales, que tu sonrisa
no se compara con ningún iglú
lo que sea,
por asegurarme una vida perdida en tus labios.
Bailaría en cualquier continente,
o aprendería cualquier idioma
por asegurarme una vida perdida en ti.
Y después de todo, tú
que tanto me pierdes,
eres quien acaba perdido.
-Anael