domingo, 5 de marzo de 2017

Mi norte

Y entonces, vuelves.
Con tu rebeldía como caparazón ante cualquier amenaza posible,
pero con el corazón, como siempre, por bandera.

Llegas, después de todo este tiempo,
y me sonríes,
y yo, como un imbécil,
vuelvo a perder el norte por ti.
Bailas, pequeña,
y te conviertes en eso,
mi norte.

Así llega,
directo y profundo
la hora de mi mayor temor,
un adiós y 389 kilómetros de por medio.
Y de nuevo, 10 meses más sin ver el sol al despertar.
Y de nuevo, 10 meses más de oscuridad.

- Anael

sábado, 4 de marzo de 2017

Ese hilo

Creo que es este hilo el que hay que cortar, dijo ella, después de tanto tiempo dependiendo de él.
Él era la sonrisa asegurada, los abrazos cálidos y las ganas de seguir.
Él era todo y a la vez nada.
Él era ansiedad, depresión y miedo, miedo a quedarse atrás, apartada, y otra vez, olvidada.
Ella solo quería ser la bienvenida que le espera cuando ha tenido un día gris, que la mirase igual que mira por esa ventana a los pájaros volar, que soñase con ser igual de libres que ellos a su lado.
Ella quería ser la musa de sus canciones y tan solo fue otro poema más en su libreta desgastada.
No habéis sido afortunados de disfrutar del brillo de su mirada cuando entre toda la gente, solo le encontraba a él, con los brazos abiertos y una promesa entre los dientes, creedme que no habéis sido afortunados.
No se puede contar la de veces que han revoloteado esos pájaros por su cabeza, y a su vez, la de veces que ella los ha creído, pensando que era la única.

Su corazón no tiene hueco para una herida más, sus cicatrices aún no han curado y se ha quedado sin hilo para coser-se-. 

- Anael

sábado, 11 de febrero de 2017

mariposas

No consigo olvidar el brillo de tu mirada
cuando viste todas mis mariposas
y aun así decidiste quedarte
y cuidarlas.
Revolotean por mi cuerpo decenas de cicatrices
de todas ellas
de sus alas rotas y su color atardecer
de sus ganas de volar y su cadena a mi piel.
Y tú; sabiendo que no me refiero a las de los enamorados
has construido una fortaleza en los surcos de mis heridas,
y me has hecho un refugio de mi misma entre tus brazos.
Quería hablar de las mariposas
y he acabado haciéndolo,
como siempre,
de las que conseguiste salvar con tu nombre


-Anael

lunes, 23 de enero de 2017

-autoayuda-

Supongo que todos tenemos días malos, y días en los que no ves ni un rayo de luz por mucho que busques entre las nubes; hoy es uno de los segundos.
Se te tatúa una silueta triste para todo el día, se tiñe el aire de gris y tú no ves nada claro.
La gente te pregunta que qué te pasa y es que ni tú lo sabes, ¿qué te pasa? No estás enfermo, no te va mal en la amistad, ni en el amor, ni en los estudios, no te va mal en nada, simplemente, estás mal, porque sí. Que no es nada malo estar roto, derruido, créeme que no, pero abre las puertas de tu coraza y déjate ayudar, que para días como hoy, no solo sirve encerrarte en ti mismo, también tienes que abrirte.
Supongo que todos tenemos estos días.

-Anael

domingo, 18 de diciembre de 2016

mis cenizas

Has dejado olvidadas mis cenizas a los pies de esta colina
y yo como una idiota,
he ido recogiendo uno a uno
los pedazos de tu alma destruida
por alguien
mucho más lista que yo.
He intentado unirlos usando el pegamento que todo lo puede
algunos lo llaman amor,
yo, prefiero llamarlo estupidez,
te entregas a una persona incondicionalmente,
para que meses más tarde arrase con todo,
y contigo.
Hablo desde mi yo del pasado, la más rota,
que se ahogó en sus propios pensamientos
por echarte de menos,
por pensar, que no podía seguir sin ti,
por pensar, que no era suficiente.
Mi yo de ahora, más fuerte que nunca
desea que el karma exista,
y que te devuelva todas las heridas que tienen tu nombre,
todas las cicatrices ya curadas
por lágrimas que no eran las tuyas.
Quieres ser el que todas desean,
pero de alguien como tú todas huyen,
tendría que haber preguntado el por qué
antes de que dejaras esta gotera en mí
y en todos mis versos.

Has dejado olvidadas mis cenizas a los pies de esta colina
y yo, yo más libre que nunca,

he volado por todas las veces que me has cortado las alas.

-Anael