viernes, 4 de marzo de 2016

Que se lo pregunten a Madrid


Las calles de Madrid son mucho más bonitas cuando caminas por ellas.

Que se lo pregunten al paseo del Prado,
cuando paseas con tus tatuajes rozando el aire
o el aire rozando tus brazos, que no es lo mismo
quien fuera aire.

Que se lo pregunten a Gran Vía cuando subes corriendo esquivando a gente, porque llegas tarde a
dejar de 
vernos.

Ojalá se lo preguntaran a la calle Ferraz,
que tantas veces nos ha visto subir esas escaleras infinitas para ver(te) atardecer en Debod.

Si se lo preguntaran a Montera,
te aseguro que diría maravillas de ti, y de tu forma de sonreírles a las chicas para pedirles un abrazo,
de esos que salvan,
ya sabes de lo que hablo.

Que se lo pregunten a Malasaña,
mientras pintas en sus paredes murales del color de tus ojos
y buscas en sus tiendas un corazón de segunda mano,
que el tuyo está dado de sí.

Que la Avenida de América habrá visto miles de despedidas, pero si le preguntaran,
seguro que hablaría de la poesía que desprendía tu mirada,
al ver los primeros ojos verdes
cálidos.

Desde que lo dudas,
Lavapiés pierde su nombre
y nuestra historia,
olvidándome a mi,
contigo

Joder, es que Madrid, te aseguro, que es mucho menos Madrid,
si no estás tú.


-Anael

jueves, 18 de febrero de 2016

Cómo gotas de agua

Los días de lluvia la gente se quita sus máscaras,
total,
todo lo que quieren ocultar lo tapa un paraguas.

-Anael

lunes, 16 de noviembre de 2015

Medusa.

Que alguien le diga a tu corazón que deje de romperse, 
que no merece la pena seguir sufriendo por algo que ya no existe.

Que sí, que recuerdas su sonrisa a la perfección.
En cambio él, sólo recuerda tus ojos azules, más cielo aún mientras llovías.
Esos ojos de medusa, que podrían petrificar a cualquiera que los mirase.

Pero qué importa, si el único recuerdo suyo yace aquí, hecho cenizas.

Por cierto, sigues sin aprender a mentir, te sigue doliendo.
Como todo lo que te ha hecho sonreír, y se ha evaporado, según te iba conociendo.

-Anael.

martes, 1 de septiembre de 2015

Cuerda

Llega ese momento de la vida en el que te das cuenta de que todo pende de un hilo.

Que las personas eligen qué hacer con ese hilo. Si seguir tejiendo una cuerda con él , u olvidar que ha existido. Incluso, habiéndola tejido, también pueden elegir cortar esa cuerda desde la raíz. 

Aunque parece que hay gente que no sabe hacer eso, simplemente se molestan en cortarla, sin calcular el sitio donde lo hacen. Pero lo que no saben, es que si la dejan por la mitad, la cuerda se sigue tejiendo poco a poco, y eso puede originar muchos problemas futuros. Como yo. 

Yo soy esa cuerda cortada por la mitad de la que os hablo. Crecí a base de falsas esperanzas, a base de promesas que se han quedado en vano.

Y sigo aquí, a medio tejer, deshilachándome, pidiendo auxilio, pero ya nadie se a-cuerda de mi.

-Anael.

jueves, 27 de agosto de 2015

Era bonito pensar

Era bonito pensar y sonreír.
Era bonito soñar contigo, a ti.
Era bonito abrazarnos, bailar, cantar.
Era bonito ser feliz.
Era bonito ser la primera elección de alguien, tu primera elección.
Era bonito sentirme querida.
Era bonito tropezar y reír, reír a tu lado.
Era bonito cumplir sueños juntos.
Pero dejó de ser bonito, cuando pensar conllevaba la depresión, tristeza, soledad. Conlleva recordar momentos que no volverán. Cuando antes nos pensábamos los dos, y ahora sólo quedo yo, pensando de más.

Era bonito pensar, y no llorar.

-Anael